La serie NIVEL, un trabajo videográfico y paisajístico, abarca el referente de los lugares de memoria. Lo discontinuo, la interrupción y el error se convierten en estrategias para configurar las líneas cartográficas que diseñan y rediseñan los lugares iniciáticos del adolescente. Como ser outsider, el chico gusta de recorrer estas periferias, escenografías donde los neófitos luchan por una masculinidad amenazante que sólo se adquiere a través de difíciles pruebas. Éste cúmulo de frames pretende funcionar a modo de archivo nemotécnico de esos rituales iniciáticos (interpretados en significantes escenografías, partículas espacio-temporales repletas de sentido).  
       
 
 
 
Escapando a la linealidad, para la realización de esta obra he trabajado con las características intrínsecas que ofrece el video: en primer lugar, escojo un lugar de mi propia memoria y grabo las imágenes con la video cámara. A continuación grabo dichas imágenes en un VHS y lo retransmito a través del televisor. Externamente, vuelvo a grabar las imágenes desde la video cámara. Vuelvo a volcar el resultado en un VHS y se repite el proceso cuantas veces se quiera. Con este primitivo ejercicio se ganan una serie de datos (distorsión, ruido, etc.) y se pierden otros (nitidez, por ejemplo). Posteriormente, se edita todo el conjunto incluyendo tanto los clips originales como los regrabados. La obra adquiere así una estructura abierta, atravesándola violentamente la tautología. La representacón de la representación genera en estas obras una reflexión acerca de los esquemas de la // MEMORIA //. La obra resulta ser un framento de nuestro recuerdo, un object-trouvé que, a pesar de constituir parte de mi historia, por su connotación de recorte, pasa a la esfera de lo colectivo.