[volver]
   
           
 
 

La piscina abandonada, con sus dibujos de óxido, sus paredes cuarteadas, constituye un referente idóneo para hablar de memoria y sobretodo de esos espacios transitados por el adolescente. Lugares de iniciación que en verano constituyen espacios de ocio y en invierno, abandonados, adquieren otras connotaciones. Sitios anacrónicos que enlazan con ese adolescente que prefiere no crecer y quedarse en el limbo, en lo indeterminado.